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lunes, 24 de septiembre de 2012

CONTINUACIÓN

Los indios Joux amenazaron a Ttito Robbins con un cuchillo en el cuello para que dijera donde estaba el indio Jim secuestrado. No dijo ni media palabra, lo que les llevó a amenazar de muerte a su esposa.

Otro indio de la tribu salió al encuentro de Tom y John y se encontraron en la ladera. El indio los llevó al campamento que habían levantado y Tom gritó:
- ¿Dónde está mi amigo? ¡Él no quiere vender sus tierras. Construya las vías del tren rodeando los terrenos de Jim!
- ¡No! - respondió Tito Robbins gritando - ¡Si rodeo las tierras perderé el punto de unión entre los dos pueblos. Atravesando por la mitad de las tierras del apestoso indio hace conexión directa!
- No tiene otra opción que rodearlo - respondió Tom - ¡Es la última vez que se lo decimos! No está usted en disposición en este momento de exigir nada.
- No puedo rodear los terrenos o me veré obligado a derribar la montaña entera con dinamita - respondió tito Robbins.
- ¡Rodee usted la montaña y baje por la pradera Villa Land! - exclamó John.
- Entonces perderé la estación del otro pueblo. Necesito atravesar las malditas tierras de su amigo Jim - contestó el banquero.
- ¡No hay más que hablar! - gritó John - no le deis comida ni agua. Dejarlos maniatados, hasta que hablen.
- ¡Moriré, moriré y mi mujer también! - gritó el banquero - y entonces su amiguito indio morirá también.
- No los matéis - ordenó Tom a los indios - cadáveres no nos servirán de nada. Tracemos un plan.

Mientras Jim permanecía inconsciente en el suelo y su vida prendía ya de un hilo.

(Continuará...)